El futuro llegó hace un ratito

Todo está así de bien y al instante está así de mal, en una en escena donde hay niñxs, madres, fibras, cámara, proyector, mesita y micrófono. PROYECTO PEQUEÑO es una obra aún en cartel dirigida por Laura Kalauz, realizada junto a Bárbara Molinari y Vanina Montes, y sus respectivos hijxs de dos años de edad: Manuel Salgado Kalauz, Cora Perearnau y Julio Rodríguez Montes. Quizás la disyuntiva a la que se enfrentan las madres, si seguir una carrera profesional o criar a sus hijos, puede ser refutada, al menos en este obra, donde se presentan unidas las tareas de cuidado y crianza con la de creación artística. Por Sofi Kauer 

Comienza la obra. ¿Comienza la obra?

Tiempo.  El paso del tiempo. Dibujan el tiempo. El futuro superpuesto en futuro. Presente. Un grito y a salir corriendo. ¡Cuidado!

Peligro. Todo está así de bien y al instante está así de mal. En escena hay niños, madres, fibras, cámara, proyector, mesita y micrófono, pero ¡ahahah!!!! hay una niña tocando la cámara y se va a caer. Dos niños están bailando con el proyector, pero ¡se van a enojar si se lo sacan! El niño está sintiendo el ruido del micrófono, no puede parar de usarlo, quiere más micrófono.

Mirá mi pupo… qué lindo pupo.

Mamás. Poderosas mamás. La obra es la aventura de sus días.  La organización de sus días transforma sus vidas. Ésta consiste en un arrastrarse con sus pequeñxs hijxs arriba: se arrastran bailando en la obra, pero esa imagen se superpone con el pasado y el futuro, esas madres se arrastran diariamente por y con ellxs.

Las madres son todos los animales juntos: reptan, vuelan, corren, saltan. Hacen todas las facultades kinésicas juntas con la intención de que no se corra ni una lágrima de más.

Quiero cantar. ¡Solo!  

¡Compartí!

¡No!

¡Quiero cantar solx! ¡Quiero agua! ¡Teta!

¨Vamos afuera a esperar que se te pase un poco este llanto¨, dice una de las mamás/performer.

El futuro es él.

El futuro es ese niño que se revela contra sí mismo. Que llora en su propia obra.

¿Qué es esto? ¡Un gusano! ¡Una mariposa! … Era, al final, un tardigado. Pequeñísimo animal que sobrevive en los espacios más extremos del universo. Tardigrados los niños en su tamaño, pero fundamentalmente tardígradas las madres en su poder.  Madres que con paciencia superponen lo que tienen que hacer para no perder sus trabajos, sus deseos, sus motivaciones de mujer con la socialmente heterogénea labor de madre. Ellas trabajan, derraman amor, sacrifican tiempo, ponen sus vidas,  pierden sus trabajos, pero construyen siempre apostando al futuro.  

Ellas tiene hijxs: los admiran, los dejan ser, pelearse, que hagan lo que quieran, que hagan lo que ellas quieran. Ellas se arriesgan otra vez, reflexionan los discursos, elijen, toman posición.  No saben nada, pero hacen todo.

Ser madre; lo difícil, lo imposible.

Las madres que asisten a la obra descubren cómo sus propios hijos se suman al juego escénico. Es que se trata de un espacio estético político, Proyecto pequeño, donde madres e hijxs están abrazadas y contenidas por un pequeño gesto feminista. Están comprendidas por el caos y la superposición de voces, acciones, deseos con los que viven diariamente.  

Repetición otra vez. ¡Que lindo pupo! ¿Caca? No, te hiciste pis.

¡Quiero cantar!

Los pequeños performers saben algo que sus madres no saben. No dicen nada, exploran las voces, los gritos, las formas, los colores, juegan y manipulan el tiempo. Miran todo, a todos lados. Se dejan cuidar.

La obra solo dura una hora, pero la crianza necesita de miles y extrañas horas. Un día materno, matemáticamente hablando, debe tener como 56 horas.  Las madres están ahí, en la invisibilidad social, pero son ellas las guardianas del futuro. Es posible entonces reflexionar sobre el rol de madre, es decir, la figura de madre en el marco de acción práctica y simbólica que mantienen las instituciones patriarcales que regulan nuestra sociedad.  

Si nuestrxs hijxs son una obra, dónde empieza, dónde termina… lo que Proyecto pequeño propone es materializar estas preguntas en el trabajo desbordante y continuo de ser mamá y artista. Quizás tanto amor, sacrificio y cuidado consiste son formas de llenar con un poco de tranquilidad y esperanza la incógnita sobre el futuro… un futuro que ya llegó.  

Por Sofi Kauer

 

* Proyecto Pequeño se puede ver los domingos 5, 12 y 19 de noviembre a las 17h en Pringles 1249, Club Cultural Matienzo. Para reservar o comprar aquí