Artistas vendidos

El pasado miércoles 24 de agosto, Luciana Acuña y Alejo Moguillansky  (ambos artistas: ella bailarina/coreógrafa y él cineasta independiente) estuvieron  dialogando con Verónica Gago (autora de La razón neoliberal: Economías barrocas y pragmática popular  e integrante del Centro de Estudios Sociales de la Economía CESE de la UNSAM) a propósito de la obra escénica Por el dinero, de los dos artistas-directores presentes. El encuentro tuvo lugar en el marco del ciclo de charlas “Sponte Acta” organizadas en el IDAES. El objetivo del ciclo, como explica el investigador y crítico Renato Fumero -uno de sus organizadores-, es promover el diálogo entre la sociología económica y las prácticas artísticas.

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El encuentro: Luciana Acuña y Alejo Moguillansky dieron a conocer su situación, Luciana dijo ¨no tengo ni idea los análisis y  términos de la economía¨; pero sí, pudieron hablar sobre la obra realizada y todo lo que ella con su potencia despierta. Nos invitaron a ver unos videos -fragmentos de la obra-  para disparar la discusión.

La obra, para quienes no la vieron, empieza con un video de Paul Segal, un economista de la Universidad de Oxford, que problematiza la noción de clase media en Argentina. Él, según explicaron los directores, sostiene que en Argentina los gastos que tiene la clase media no son propios de una clase media, sino que son mayores a lo que se entendería mundialmente como tal. Acuña y Moguillansky, autopercibidos como clase media, se preguntaban cómo gana plata un artista y cómo la gasta. Si bien la temática de la obra surgió de una situación biográfica/real/documental de su economía familiar, la obra logra volver pública el problemático vínculo entre artistas/ clase media/ hacer obras/ necesidades y pérdidas/ y, en fin, darle movimiento a cierta tragedia que acompaña históricamente a esta serie de preguntas.

¿Cómo se encuentran laberintos para hacer obras dentro de la economía mundial que nos determina? La trama que reúne el hacer, artistas y dinero aparece como conflicto y ¨se hace extensiva fácilmente¨ dijo Moguillansky. La cuestión que los movió a realizar la obra Por El dinero, hoy dicen los artistas,  en realidad  es un tema ¨absolutamente despersonalizado¨.

La obra se desenvuelve desde la figura individual de los 4 artistas sobre la escena haciendo explícitos sus gastos y los modos particulares de conseguir dinero para pagarlos. Pero, es la cercanía o lectura despersonalizada que rápidamente los convierte en ciudadanos de clase media, la que se vuelve sustancial y moviliza a la reflexión. Verónica Gago propuso revisar el lugar de la clase media.

14330987_10210035302863774_1375141677_nAcuña refirió a la  realidad económica por la que estaban atravesados al hacer la obra, y explicó la experiencia (también dicha experiencia se hace pública en la obra) sobre ciertos tiempos de pagos de la economía europea, (en este caso, nada más ni nada menos que con el Tate Modern) que los llevaron a estar prácticamente en quiebra por unos meses. Luego de traer a cita la experiencia personal que los movió a realizar la obra, afirmó ¨nosotros subsidiamos al estado¨. En Argentina, sucede que los artistas hacen sus obras y luego, si les va bien y son un buen proyecto, les sale un subsidio; pero éste se cobra meses o casi un año después de realizada la obra y sus respectivos gastos. En Argentina no estamos como en Europa, donde, por ejemplo, el gobierno francés paga mensualmente un dinero al hacer de los artistas. Acá hay que rebuscárselas, dar clases, tener proyectos, trabajar de cualquier cosa, o como el caso de uno de los integrantes de la obra  (que tiene plata), la gana haciendo publicidad.

Esta nueva visión entre Obra-Estado-Economía individual,  desprendió un nuevo lugar de reflexión (Por El Dinero circula en torno a esto) basado en la relación que tiene, para los artistas, el amor/placer/necesidad hacia lo que hacemos independientemente de su ganancia económica. La gran pregunta fue, ¿Cómo hacer que el flujo del deseo sea congruente con las entradas económicas? Y al mismo tiempo cómo hacer que la división amor y dinero no sean parte de un hacer heterogéneo imposible de unir.

La cuestión que se abrió a la reflexión gracias a la obra Por el dinero y a la discusión con Verónica Gago, quien movió ese hilo preciso  para pensarnos a nosotros mismos como artistas de clase media con posibilidades de hacer, independientemente del valor económico redituable que traen las obras: es que el deseo/amor, como necesidad del artista, trae consigo nuevos problemas a resolver y dichos problemas están enmarañados con los escenarios sociopolíticos/económicos, es decir, con el contexto y las políticas culturales, y al mismo tiempo, con las singularidades/reales/biográficas de la vida familiar, hereditaria, sociocultural en la que, el artista sujeto privilegiado, en este caso (y casi siempre) de clase media, está inserto.

¿Qué significa ganar dinero de una cosa y gastarlo haciendo obras? ¿De qué vive un artista? ¿Qué vende un artista para hacer una obra con amor/deseo? ¿Qué implica estar atravesados por este problema? ¿Cómo se extiende la problemática hacer-economía-obra en los artistas de este horizonte latinoamericano? Son preguntas que llaman a la reflexión, pero que de ningún modo paralizan el hacer.

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