Autores de su propia imitación

Un cuarto adolescente es el escenario potencial para que se monte el baile. Objetos de una época pasada y sensible están a disposición para ser usados. El fin del milenio… la cara de Leo Di Caprio, un diario íntimo, el ombligo de una chica rubia, el pasito del video clip. Nada de eso es del todo parecido al original. Pero la pregunta por el original pierde interés, porque acá sólo hay copias y más copias de las copias. Si no juguemos a encontrar diferencias físicas entre Jessica Simpson y Britney. Mejor, a ponernos pelucas y manejar una nave espacial con lentes de solo a picar una pelota de básquet en un universo post-apocalíptico. Por Ana Cora y Emmanuel Franco
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Y como si fuera poco, entre todas las fricciones posibles aparece “la coreo”, esa forma tan fascinante de organizar las partes del cuerpo, los roles mujer-hombre, los tiempos, consignas y miradas de una chica enamorada.

¿Cuantas veces se puede repetir un movimiento? ¿Cuando se da por aprendido el gesto de la figura de la TV? ¿Cuantas capas de otra-cosa necesito para ser el doble perfecto? ¿Hay disfrute en copiar? ¿Hay morbo?

Jams de Movimiento recibió la intervención del Área Visuales de La Sede. El resultado fue una instalación-pop, una afectación del espacio que termina en una afectación del cuerpo. Una jam para moverse sin parar, tocar todo y moldearse ficciones a medida. La invitación era a ser autores de su propia imitación.

Coordinaron
Ana Caterina Cora – Área Movimiento
Emmanuel Franco – Área Visuales

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