El proyecto surge en 2018, en un taller de “Biodrama en Redes Sociales” que se dictó en el área Perfomediáticas de La Sede. Alli Guillermo Sotelo conoció a dos performers que fervorosamente defendían que no era necesario el cuerpo para hacer una performance. Que todo estaba en sus mails, en sus posteos, en sus imágenes, en los chats que participaban, y que sólo necesitaban un dispositivo adecuado, un nuevo escenario para trabajar. Guillermo les propuso leer un libro y se dieron cuenta que automáticamente se volvieron fans de Hikikkomori de Tao Lin y Ellen Curtis, un libro escrito a través de mails que se responden hoja tras hoja creando una conversación. “Hikikkomori” es un término japonés para referirse a un fenómeno social que consiste en personas que han escogido abandonar la vida social; a menudo buscando grados extremos de aislamiento y confinamiento, debido a varios factores personales y sociales en sus vidas.​ Les pareció un buen material para abordar y decidieron transcribir todo el libro a Whatssap; este dispositivo se ha vuelto el medio por excelencia de la lengua social. Para elles escribir en Whatssap es siempre tener una conversación con une misme. Decidieron así que cada performer comience a traspasar a sus cuerpxs e intenciones los relatos de Tao y Ellen para que puedan crear ritmos, intenciones, imágenes, audios, etc. Por último, el lugar de Guillermo fue el de un testigo de esas conversaciones, de cada respuesta y de cómo cada une iba habitando otra identidad en el transcurso de las charlas. Tanto el tiempo de mirar como el de escribir y el de leer se anudan en esta performance que es presentada como una simple conversación en entre dos identidades que juegan con la imaginación, el ocultamiento sus deseos y la idea de sus cuerpos.

La obra de teatro fue parte del encuentro ArchiPieLago en su edición de 2020, habitando la isla de La Sede junto con Hipertrofia del Yo.