“El Cuerpo de una Colección” por Princesa Wi-fi

Inicio,11:36 del 18/04/2018. Mi nombre en clave de ahora en más es Princesa Wi-Fi. No estoy segura de ser la primera en reportarse, no tengo contacto con los otr_s. Siempre trabajé sola en la recopilación y en el relevamiento. Como siempre, vuelvo a estar a su disposición. En esta oportunidad, realicé un #seguimiento a “El Cuerpo de una Colección” la nueva exhibición del patrimonio de la fundación Federico Klemm curada por Federico Baeza y Guadalupe Chirotarrab.

 

 

Primer Informe:

Objetos de materialidades muy diferentes, desde fotografías queer hasta un saco colgado en un techo. Esculturas y pinturas de índole geométrico, superposición de tiempos y estéticas, al borde de lo artístico está la figura de un dandy del medioevo noventoso (la era de oro para el gremio del espía) que buscó generar un patrimonio inmaterial. Se posicionó como mecenas, celebrity que exponía con gran seriedad el chiste del arte y su relación con el mundo. Sobre sus restos, sus obras, han trabajado los curadores. Extraño me parece, irreal diría, que en un lugar como Retiro haya obras tan importantes para la historia de las imágenes, que no es lo mismo que la historia del arte. Salas divididas por colores: blanco, blanco, terciopelo azul, a lo David Lynch pero con un poco de tierra. Parece el pasillo de un intestino o un estómago. Zona peligrosa, un guardia de sala te sigue todo el tiempo, tal como lo hacemos nosotros con los civiles y los animales exóticos. No me preocupa, estoy instruida en los protocolos de las galerías, museos y fundaciones. Soy un pilar de silencio entre las obras. Para finalizar, un delfín colgado en la pared, sala enteramente rosa. El fin del relato o el comienzo de un nuevo  deseo de elevar el legado de Kleem, la frivolidad como impulso creativo, crear un nuevo punto de reunión para la escena artística o lo que ellos llaman “el gran público”.

 

No haré foco en las obras y sus autores. Se promueve con este informe la idea de una masa uniforme que busca delinear levemente una sombra acerca de un espacio potencialmente rico en estímulos visuales. Resabios de un arte instalado “en el seno de la vida social”. No menor la colaboración entre un curador hombre y una curadora mujer. No se especifica cuál es cuál y eso nos interesa en tanto nos confunde. Seres misteriosos y objetos de estudios superiores son estos y los curadores en líneas generales.  ¿Son los curadores una suerte de agentes disruptivos del canon histórico-artístico? Seguiremos esta línea de investigación, presentando una variedad de casos y recopilando información impertinente.

 

Cierre, Princesa Wi- fi continuará la investigación y el espionaje visual. Espero atenta nuevas instrucciones y los informes de los demás agentes, entiendo por agente la idea de un aliado invisible, como los efectos que producen las obras de arte según su disposición en el espacio. Cambio y Fuera.