“El mundo te ha acusado de no ser un mundo”

El sábado 25 de agosto, varios artistas nos acercamos a la librería de La Sede, a conocer a lxs poetas Grisel y Vicent, del colectivo conocido como GRITO, que viajaban de NY para compartir una lectura performática de sus textos, intercambiar experiencias y conversar entre vino y verso.

Las conversaciones giraron en torno a los juicios sobre nuestras historias familiares, todas ellas marcadas por la emigración e inmigración. Vicent habló de su tierra puertorriqueña y Grisel de su raíces cubanas y colombianas. Advertimos procesos culturales, políticos, sociales, distintos pero con puntos en común. Se produce un fenómeno de doble exilio o dos veces extranjeros: exiliados en la tierra y cultura de nuestros antepasados y en la cultura norteamericana. La distancia entre la imagen estereotipada que tienen los norteamericanos de los latinos y cómo estos se autoperciben, es un problema que Grisel, profesora de literatura en City University of New York, abordó como editora en una antologia que se llama Latina Outsiders Remaking Latina Identity, que va a ser publicada por Routledge Press en 2019.

Vincent, profesor de literatura y experto en actuacion de poesías, trajo a la conversación el movimiento “nuyorican” que comenzó a mediados de la década de 1960. Este movimiento se institucionalizó con el Nuyorican Poets Café, establecido en 1973 por Miguel Algarín y Miguel Piñero. Los iniciadores del café se apropiaron del término “nuyorican”, para subrayar el carácter bilingüe y bicultural de la comunidad puertorriqueña en Nueva York. El café comenzó como un lugar de reunión informal para escritores y artistas de origen boricua en la sala del apartamento de Algarín en el East Village de Nueva York. Tras alquilar un antiguo bar irlandés entre 1975 y 1980, los organizadores mudaron el café a su local actual en un pequeño almacén remodelado en el Lower East Side de Manhattan, ahora conocido como “Loisada”.

Muchos de los miembros originales del café –entre ellos Piñero, Esteves, Laviera y Bimbo Rivas– convirtieron al vecindario de “Loisada” en uno de los ejes temáticos de su escritura. Buena parte de su poesía documentaba y denunciaba los problemas sociales de los barrios marginales de Nueva York, como la pobreza, la criminalidad y la adicción a drogas. Al mismo tiempo, la poesía “nuyorican” era una señal de resistencia colectiva ante circunstancias adversas. Desde mediados de los años setenta, el café ha impulsado a varias generaciones de escritores, desde los pioneros Pietri y Víctor Hernández Cruz, hasta la obra más reciente de Caridad de la Luz (“La Bruja”) y María Teresa “Mariposa” Fernández.

Charlamos de nuestras influencias, de nuestras marginalidades, hacemos perfos y lecturas. Vincent lee e interpreta algunos poemas de su libro Stereo Island Mosaic, que ganó el premio del Poetry Society of America (First Book Award). Y Grisel nos maravilla con unas poesías que tienen refranes cantados en castellano. A cada lectura de Vincent y Grisel, le contestamos con una lectura de poetas locales o de los artistas que se acercaron a la lectura. Hacemos un poco más cerca la distancia. Más tolerable. Más de acá que de allá. Intercambiamos nombres, muchos nombres. De acá, de allá, del conurbano, de Spanish Harlem, del beats y del barroco.  Y después nos dimos un abrazo, y salimos a buscar nuevos versos. En la librería lxs esperan algunos ejemplares de Stereo Island Mosaic… 

Por Ruy Álvarez