Shakespeare por Skype

En un comienzo no sabíamos lo que queríamos contar, ni a dónde nos dirigíamos. El primer disparador de la creación fue una voz. Una voz que nació de una improvisación guiada por Bárbara en la clase (*). La voz nos trajo a una bruja, la bruja nos llevo a Macbeth, y Macbeth a la construcción de un nuevo texto.

Fueron más de seis meses donde, junto con Bárbara, le dimos forma al relato. El desafío fue trabajarlo desde la escena misma, es decir, si bien pensábamos y planteábamos ideas, la mayor parte de la creación surgió de la improvisación, de escribir y borrar no en una hoja, sino desde el cuerpo.
Actualizamos a Shakespeare y lo contamos a través de una cámara web. Desacralizamos la figura del autor y nos apropiamos de su texto para crear uno nuevo.  Jugamos con la figura del actor, corriéndola de los ejes conocidos: el cuerpo de la actriz está escondido detrás de una computadora, solo se ve su rostro proyectado en una pared.

El video que ahora compartimos es la grabación que hicimos en escena.  Queremos compartir ya no en la escena en vivo, sino el video grabado en la escena, y que nadie se quede afuera.

Que disfruten de este monologo virtual. Gracias.

Agustina Russo

(*) Esta propuesta es el resultado de un trabajo de investigación en el marco del taller de teatro dictado por Bárbara Molinari en La Sede.

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