Siguiente vitalidad, reseña Leandro Soto

Siguiente vitalidad, es el último libro de la poeta y traductora Natalia Litvinova, publicado por la editorial Audisea en su colección Azor. En esta reseña, Leandro Soto, quien participa del taller Palabras Desmontables, realiza una lectura de la poética de Litvinova, cifrada en versos que encuentra “listos para ser descubiertos”.12637338_987392114666277_1910567374_o

Natalia Litvinova pinta sobre el lienzo oscuro un punto blanco. También lo hace sobre la inmensidad del campo, sobre el polvo, sobre la nieve: blanco sobre blanco, y vuelve a comenzar.

Siguiente vitalidad se recuesta sobre aquello que regresa para formar parte del presente o ¿es acaso lo mismo? En Siberiana toma fuerza el interrogante: “Miro hacia adelante y soy igual al paisaje en el que nací”. Sus versos recuperan jirones de dulce feminidad que se quiebran contra la belleza de la catástrofe. Las voces de otras mujeres, otros cuerpos que asoman desdibujados. ¿Están desnudos o vestidos por su propia carne?, más bien están listos para ser descubiertos.

La animalidad es parte del ritual al que Natalia une su voz. Una niña corre con los pies descalzos sobre el frío, los restos o la tierra fértil. Parece no esconderse de lo que está al acecho, aguarda a aquello que la persigue y lo toma entre sus manos: siente su respiración, recorre su textura con la yema de los dedos y regresa en poesía, pero… ¿qué hacer si esa niña nos descubre?

Su relato parece estar cubierto por una corteza, pero como se dijo, es allí donde el hacha golpeará. A la vez es un árbol que no renuncia al viento, está continuamente entre un punto y otro. Sin embargo la autora lo anuncia en La rama invisible… “La mitad de un árbol se inclina y la otra mitad no renuncia al cielo”.

Por Leandro Soto

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 Natalia Litvinova

Natalia Litvinova nació en Gomel, Bielorrusia, 1986. Es poeta y traductora. A los diez años de edad emigró hacia la Argentina, junto con su familia, después del accidente nuclear de Chernobyl, instalándose en la ciudad de Buenos Aires. Siempre apoyada en la situación o el momento poético, la escritura de Litvinova es de una exquisita y acaso neutra exactitud, que se sustrae a las grandes comparaciones y metáforas, a veces prodominantemente abismal o aforística, portadora de deseo, grito y silencio.

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